Liebherr, un ejemplo real de mejora continua

La empresa, dedicada a la fabricación de grúas, protagonizó un desayuno de trabajo organizado por ASENTA Management Consultants con la colaboración de la Fundación Navarra para la Excelencia, donde presentó los resultados que ha obtenido aplicando la metodología Lean, en un acto celebrado en la sede de la CEN.

Conseguir mejorar el grado de cumplimiento de entrega al cliente al 98% partiendo de unas cifras del 72% es, sin duda, un buen dato. Pero no es el único. En los quince años que la empresa Liebherr lleva aplicando la metodología Lean no hay ni un parámetro que haya empeorado y las mejoras han sido considerables.

Por ello, para demostrar que este tipo de sistemas funcionan, ayer mostró su experiencia en un encuentro en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra. El acto, organizado por ASENTA con la colaboración de la Fundación Navarra para la Excenlencia, defensora a ultranza de estas metodologías que permiten a las empresas crecer y mejorar.

Cabe recordar, asimismo, que el Ciclo de Desayunos ASENTA es un foro creado para compartir experiencias prácticas de aplicación de metodologías de Gestión Avanzada, contando con la presencia de directivos de empresas que han conseguido una auténtica transformación con resultados. En ese sentido, ASENTA MANAGEMENT CONSULTANTS es una Consultoría de Dirección especializada en métodos de Gestión Avanzada para la Excelencia Empresarial.

En el último año, Liebherr, gracias a la metodología Lean, ha mejorado un 10% su productividad y su eficiencia.

Por su parte, la metodología Lean, que surgió en Japón en los 80, ha sido asumida como propia por cientos de empresas y organizaciones. Su máxima es “eliminar el desperdicio”, explica Gabriel Iturralde, director general de Liebherr.

Se trata de dejar de hacer cosas que no hacen falta y que, además, nos cuestan dinero. En esencia, no perder el tiempo en hacer las cosas mal sino hacerlo bien a la primera”, añade.

MEJORA EN TODOS LOS INDICADORES

LIEBHERR FUNDACION NAVARRA PARA LA EXCELENCIALa empresa se sumergió en este plan de mejora en el año 2003, empujada por un mercado cada vez más competitivo y ante el que necesitaban ser más flexibles. A día de hoy, pueden decir que han mejorado en un 75% su lead time (el tiempo que tarda en producir sus productos) y un 10% tanto la productividad como la eficiencia en el último año.

Además, han reducido en un 50% los faltantes en línea y la superficie de almacenes, entre otros indicadores. “Las mejoras han sido tanto cuantitativas como cualitativas. Pero, aunque llevamos muchos años, esto no acaba nunca. Siempre hay algo en lo que puedas mejorar un poquito”, reconocía Iturralde.

La planta, ubicada en el polígono Agustinos y en la que trabajan 245 personas, afronta el futuro con optimismo. “Hemos tenido dos años buenos y las perspectivas son seguir así”, afirmaba, al tiempo que reconocía su satisfacción por los logros conseguidos gracias a la metodología Lean: “Estamos muy contentos. La gente lo ha asumido como suyo. Han apoyado el proyecto y eso es clave, porque sin ellos, sería imposible. Estoy convencido de que éste es el camino que tenemos que seguir”.

FUNDACIÓN NAVARRA PARA LA EXCELENCIA, APOYO EN LAS BUENAS PRÁCTICAS

En esta afirmación coincidió con Marino Barasoain, gerente de la Fundación Navarra para la Excelencia, un auténtico defensor de estas herramientas de mejora. En el encuentro de ayer, Barásoain reconocía que la metodología Lean es “uno de los focos de atención” de la Fundación. Es una de las áreas de actuación que tenemos y, dentro de nuestra estrategia, está continuar apoyando esta metodología para que se siga implantando cada vez más en las empresas y las organizaciones de Navarra. Nuestra labor es animar, difundir, fomentar… Y en eso estamos”.

Los resultados, insistía, son palpables no sólo en el caso de Liebherr sino en el de otras muchas empresas que han decidido apostar por esta metodología. “Funcionan mejor. Están más asentadas de cara a las dificultades. Tienen mejores sistemas de respuesta… Y, en general, todo mejora, también los resultados económicos”.

“Nuestra estrategia pasa por apoyar la implantación de la metodología Lean en cuantas más empresas y organizaciones de Navarra, mejor”, Marino Barasoain (Fundación Navarra para la Excelencia).

Aunque cualquier empresa es susceptible de adoptar estas formas de trabajar, lo cierto es que, tal y como apuntó Barásoain, suelen ser, sobre todo, medianas y grandes empresas las que apuestan por estos programas de mejora y, cada vez, más startups. “Pero que conste que servir, sirve para todos”, insistía el gerente de la Fundación.

Sin embargo, reconocía que para que tengan éxito hace falta que se involucre toda la empresa. “En todo lo que son cambios u opciones de mejora, no sirve de nada que se implique el responsable de calidad, por decir algo. Hace falta que se implique la dirección, los altos ejecutivos. Pero, luego, todo esto fracasa si no se implica a toda la plantilla. Al final, esto es un trabajo de todos. No se trata de un proyecto concreto en un determinado departamento de la empresa, no. Es una forma de trabajar y, por tanto, tiene que implicar a todos los que trabajan en esa organización. Y, la responsabilidad para motivar está en los que dirigen. Si ellos se lo creen y lo demuestran día a día, es cuando la motivación es vendible, la puedes ir difundiendo y convences con tus actos, no con las palabras”, concluía el gerente de la Fundación Navarra para la Excelencia.