Moral Compliance, una herramienta para la reflexión ética en las empresas

Fundación Navarra para la Excelencia (FNE) apoya la construcción de un protocolo que ayude a los profesionales de las organizaciones en la toma de decisiones vinculado, al mismo tiempo, con el Modelo de Gestión Avanzada.

José Ignacio Larretxi, presidente de FNE, (de pie con camisa blanca) presentó a José Félix Gonzalo, Euskaltel. (Fotos: FNE)

José Ignacio Larretxi, presidente de FNE, (de pie con camisa blanca) presentó a José Félix Gonzalo, Euskaltel. (Fotos: FNE)

El compliance o cumplimiento normativo se ha puesto de moda en el mundo empresarial y consiste en establecer las políticas y procedimientos adecuados y suficientes para garantizar que una empresa, incluidos sus directivos, empleados y agentes vinculados, cumple con el marco normativo aplicable. Es pues una medida de protección en la empresa frente a la responsabilidad penal que tienen las entidades jurídicas (una serie de procedimientos que adopta la compañía para prevenir que tu empresa cometa delitos).

José Ignacio Larretxi

José Ignacio Larretxi

¿Pero qué ocurre si tu compañía cumple toda la normativa, nadie comete delitos penales, pero moralmente estás haciendo algo mal? Como eso no te va a acarrear problemas con la ley, ¿deja de importarte? Obviamente, no debería ser así, por ello, Fundación Navarra para la Excelencia ofreció a sus patronos en la sede de CEN un interesante encuentro con José Félix Gonzalo, director de Calidad, Medio Ambiente, Bienestar y Salud en Euskaltel, que está trabajando en una tésis sobre el Moral Compliance; y que fue presentado por José Ignacio Larretxi, presidente de la Fundación.

“En muchas ocasiones”, aseguró Gonzalo, “las empresas incurren en un posible riesgo moral con alguno de sus stakeholders; por riesgo moral, entendemos aquella situación en la que, si las cosas salen bien, benefician a la empresa en cuestión; y si salen mal, perjudican a un sujeto ajeno: cliente, trabajador, proveedor… Es decir, nos encontramos en una situación de desequilibrio en la que el beneficio asociado al riesgo se lo apropia la empresa y el perjuicio asociado al riesgo, se le endosa a un sujeto, por lo general poco informado. No es difícil qué haciendo memoria, a todos nos vengan a la cabeza algunos casos escandalosos ocurridos en el sector financiero.  Normalmente este riesgo moral está asociado con situaciones de asimetría de información, poder o confianza”.

Se trata de identificar y prevenir la aparición de conductas de riego moral en las organizaciones.

La investigación liderada por José Felix Gonzalo, del Grupo de Investigación ECRI de la Universidad del País Vasco, pretende avanzar en la identificación de las situaciones y variables que propician la aparición de riesgo moral; para que en paralelismo con el Compliance Legal, se pueda desarrollar un Compliance Moral que permita a la propia organización o a otros agentes externos (como la Administración) identificar y prevenir la aparición de conductas de riego moral en las organizaciones.

TESIS APLICADA AL MUNDO EMPRESARIAL

En anteriores fases del proceso, basadas en cercas de 100 entrevistas personales, se han identificado las principales variables vinculadas al riesgo moral, así como la gran mayoría de situaciones en las que este puede aparecer. El objetivo de la dinámica de grupo organizada conjuntamente en CEN por la UPV/EHU y Fundación Navarra para la Excelencia, fue testar la idoneidad de dichas variables y la exhaustividad de las situaciones propuestas. A fin de elaborar un mapa lo más completo posible de los factores que deberían controlarse en las organizaciones para minimizar el riesgo moral inducido a los diferentes stakeholders.

La coherencia es necesaria en aquellas empresas que optan por un marco de excelencia en la gestión.

El proyecto contribuyó a la reflexión ética entorno a las decisiones de la empresa en relación al riesgo moral. “No buscamos un mecanismo que sustituya al raciocinio moral de la persona, ni una hoja de ruta que genere una respuesta automática; sino, el hacer consciente al decisor, del riesgo que podría inducir a un tercero, para que ponga los mecanismos que permitan evitar o mitigar (consciente del riesgo que induces) el impacto”, aseguró Gonzalo.

Se pretende apoyar la decisión ética del decisor, ayudándole a ser consciente de las consecuencias de su decisión, de forma que pueda ser coherente en su comportamiento, tanto con sus propios principios, como con los valores de la organización a la que pertenece. Coherencia necesaria en aquellas empresas que optan por un marco de excelencia en la gestión, que repercutirá no sólo en la buena imagen corporativa y, consecuentemente, en la sostenibilidad de la empresa, sino también en la incorporación de la ética en las relaciones con los grupos de interés de la organización.

FNE-Compliance-Moral

(Fuente del artículo: Navarra Capital )